¡El Zenit de San Petersburgo acaba de ganar la Supercopa de Europa al Manchester United!
Con ésta hacen tres: Liga, Copa de la UEFA y Supercopa de Europa.
Saludos.
Carlos.
¡El Zenit de San Petersburgo acaba de ganar la Supercopa de Europa al Manchester United!
Con ésta hacen tres: Liga, Copa de la UEFA y Supercopa de Europa.
Saludos.
Carlos.
El título de esta entrada no es un error al deletrear (misspelling, que le dicen los anglosajones) esa ñoña canción de Supertramp. Es porque después de cuatro meses he retomado mi actividad como corredor.
Me he reencontrado con esa sensación de que los pulmones no pueden ventilar todo el aire necesario y ese regusto como a sangre en la garganta… Y las agujetas me están matando.
Saludos.
Carlos.
Mi equipo de Rusia, el Zenit de San Petersburgo, acaba de ganar la liga después de 20 años. (¡Campeones, campeones, oé, oé, oé!)
También hemos vuelto a la actividad en las otras cosas que hago en la vida y tenemos un nuevo trofeo en la estantería.
Ah! y el bicho nº2 ha cumplido 6 meses.
Ha sido un buen fin de semana…
Saludos.
Carlos.
El otro día le compre sus primeras zapatillas ‘de correr’ al Bicho Nº1. Quería correr como su papi.
Las ‘zapas’: unas Adidas Vanquish del nº28.
Él está acostumbrado a ver ‘zapas de correr’ por casa:
El caso es que la cosa me ha hecho pensar en que podría casi recordar cada modelo de zapatillas que he tenido.
Creo que la afición a correr ‘en serio’ empezó con unas Adidas TRX azules y amarillas, que ‘murieron’ años después cuando mi hermano las utilizó en un partido de fútbol. Luego tuve unas estupendas Le Coq Sportif azules (no recuerdo el nombre del modelo) a las que hice más kilómetros que algunos coches. Tras éstas, recuerdo una época en las que me fundí un par de Reebok, otro par de Adidas y unas Karhu (tampoco recuerdo los nombres de los modelos). Luego vino la ‘época Nike’: unas ‘Cross Training’, unas ‘Air Pegasus’ buenísimas que cosí y recosí de lo estropedas que quedaron y, más tarde, unas ‘Air Icarus’ (mi primer maratón). Después de éstas, y a resultas de todo aquél lío de la explotación infantil y demás, volví a Adidas: las estupendas ‘Lexicon’ (que aparecen en la parte de atrás de la foto) que aún guardo, aunque están machacadas del todo.
Vino luego una temporada en la que dejé de ser un loco del ‘running’… pero el gusanillo volvió. Las Adidas Supernova azules que salen en la foto fueron mi vuelta a los maratones. Y luego las Trediac impermeables (tres vueltas al Circuito del Jarama sobre la nieve) y las Supernova blancas.
Más tarde compré las Reebok Premier Road Lite amarillas de la foto, con las que he hecho algún otro maratón y media maratón, y que todavía uso.
Y finalmente la época Asics: probé las Gel 1100 de la foto y quedé encantado. Las destrocé a base de kilómetros y me tuve que comprar otras: las Gel 2110 que aparecen en primer plano.
En una parte de la novela ‘High Fidelity’ (-también película-), el protagonista dice que podría recordar los fragmentos de su vida basándose en la música que escuchaba en cada uno de ellos. A mí casi me pasa lo mismo con las zapatillas que he ido destrozando con el paso de los años a base de hacer kilómetros corriendo (y cantando: porque cuando corro, voy cantando dentro de mi cabeza).
Saludos.
Carlos.